La Web (Parte 1/2)

A estas Alturas la mayoría sabemos que no tener web es como no estar en ningún sitio, nuestro negocio se queda en el limbo del mundo tradicional, que cada vez es menos efectivo.
Pongamos un ejemplo, tenemos una tienda, en una calle comercial por la que pasan muchas personas, pero… de todas las personas que pasan por la calle ¿Cuántas necesitan lo que vendemos o servimos? Cuando alguien necesita lo que nosotros ofrecemos ¿se pasea por la ciudad buscándonos? Y lo más importante ¿cuál es la tendencia después del mal trago del coronavirus?

La tendencia general, acelerada por la pandemia, es a que casi todo lo hacemos on line. Mientras los centros comerciales están cerrados, por pandemia, por horario o por lo que sea, internet sigue abierto. Cuando los empleados de cualquier comercio terminan su jornada laboral, casi todo está cerrado, pero internet sigue abierto. En el ciberespacio no hay horarios, ni festivos, ni pandemias… nada o casi nada condiciona las ventas y con el público cada vez más acostumbrado a comprar por internet, no tener web es condenar nuestro negocio a las ventas que se produzcan porque casualmente pasaba por la puerta una persona que necesitaba nuestro producto o servicio.

Hoy en día todos sabemos que estar hay que estar, pero no entendemos los conceptos que rodean una web y a veces cuesta entender algo que no podemos tocar. Sigue atento/a porque vamos a explicar los elementos de los que consta una web:

Una web está formada por el dominio, el hospedaje y la web en sí. El dominio es la dirección de internet, como la calle donde tenemos el local o la oficina. El hospedaje o alojamiento es el lugar físico donde está la web, un ordenador, que puede estar en cualquier parte del mundo. La web en sí es la parte visual, lo que el cliente ve cuando hace clic en el enlace que les lleva hasta nuestro sitio.

En el próximo post aclararemos los conceptos con algunos ejemplos.